142:

Juan es un chico de la calle. Sin padre ni madre por forzosa elección. Huyó de casa a los ocho escapando de las palizas del padre y de los vicios de la madre. O al revés, qué más da. Hace dos años que vive a la buena de Dios y de quienquiera apiadarse de su alma infantil limpiando acaso un poco su mugrienta conciencia por dos pesos. Una noche de invierno, mientras dormía, se le apareció un genio que le prometió cumplir todos sus sueños en un solo acto mágico. Yo creo que eran el frío y el hambre que lo hacían alucinar. Un paty —dijo Juan, que sabía que lo urgente no da paso a lo conveniente. En un pispás tenía una humeante hamburguesa entre sus manos ateridas. ¿Qué es lo conveniente, de cualquier modo? Si hay algo peor que no haber cumplido ningún sueño es haberlos cumplido todos.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Blog de WordPress.com.
Theme: Esquire by Matthew Buchanan.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.